Volver a empezar: entre el miedo, la duda y la oportunidad

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Hace unos meses me encontraba en un punto que podría describirse como un callejón estrecho:

  • Mi negocio sobrevivía, pero no crecía.
  • Las ventas nuevas eran casi inexistentes porque yo mismo las evitaba.
  • Mi mente me repetía que había perdido mi oportunidad de tener un “buen trabajo” cuando dejé mi empleo anterior.
  • Me costaba ver lo que tenía; lo que veía era todo lo que faltaba.

En medio de ese ruido mental, me encontré con un hecho que no podía ignorar: cuando sí hacía las acciones clave (como contactar clientes), los resultados eran buenos. El problema no era el negocio, ni siquiera mis habilidades, sino mi disposición a actuar.


La mente crítica y la herida que no deja sanar

Si alguna vez has estado en recuperación —sea de una adicción, una crisis personal o un fracaso profesional— sabrás que la mente puede ser tu peor enemiga.
En mi caso, la mente se instalaba en:

  • Compararme con otros (“ellos ya tienen libros, cursos, éxito… yo nunca llegaré ahí”).
  • Minimizar mis logros (“eso es muy poco, no es suficiente”).
  • Recordarme lo que “perdí” sin dejarme ver lo que gané.

Una de las herramientas de SMART Recovery que me ha ayudado a manejar esto es el D de DISARM (Desmantelar pensamientos automáticos de consumo/evitación). Aunque en mi caso no se trataba de una sustancia, sí estaba “consumiendo” pensamientos autocríticos y evasivos.
Lo primero fue identificar esos pensamientos como “mensajes de la mente vieja” y no como verdades.


El valor de lo que ya tenemos

Algo que cambió mi perspectiva fue un ejercicio muy simple:
Cada vez que mi mente me decía “estás mal”, yo anotaba tres cosas que sí están bien hoy.
Ejemplos reales:

  • Mi esposa y mi hijo están sanos.
  • Tengo un negocio que ha sobrevivido años difíciles.
  • Tengo la oportunidad de rediseñar mi vida.

En SMART, esto conecta con el concepto de vivir con propósito: definir qué es importante para ti y reconocerlo, incluso cuando el entorno no sea perfecto.


Pequeños pasos, no grandes saltos

Uno de mis mayores errores era querer hacer todo de golpe:

  • Mejorar la web.
  • Crear nuevos productos.
  • Publicar en redes.
  • Conseguir clientes.

Todo a la vez… lo que acababa en nada.
Aquí me sirvió el Plan de Cambio de SMART Recovery:

  1. Identifica la meta específica. (Ej.: Contactar a 10 prospectos al día).
  2. Divide en pasos mínimos. (Ej.: Hacer la lista de prospectos antes de las 10 am).
  3. Revisa y ajusta cada semana.

Al enfocarme en la acción diaria —no en el resultado inmediato— empecé a ganar confianza.


Aceptar el riesgo y la incertidumbre

Reconozco que parte de mi apego a la negatividad era una forma de control:
Si me decía “las cosas están mal”, sentía que estaba alerta.
Pero la verdad es que ese estado solo me dejaba paralizado.

Aquí me ayudó aplicar la técnica de ABC de Razonamiento de SMART:

  • Acontecimiento: Estoy escribiendo a un cliente nuevo.
  • B creencia: “Me van a rechazar”.
  • C consecuencia: Evito escribir.

Cuando identificas esa cadena, puedes intervenir:

  • Nueva creencia: “No sé qué pasará, pero cada mensaje que envío es un paso hacia mi meta”.
  • Nueva consecuencia: Acción, aunque sientas incomodidad.

Recuperar lo que se pueda y abrir nuevos caminos

Hoy veo mi situación como una obra en construcción.
He perdido cosas, sí. Pero he ganado madurez, claridad y la capacidad de reconstruir.
No recuperaré todo lo que perdí, pero puedo recuperar lo que importa:

  • Mi autoestima.
  • Mi compromiso con mis metas.
  • Mi capacidad de actuar a pesar del miedo.

Y mientras tanto, también puedo crear algo nuevo, incluso si hoy no sé cómo se verá exactamente.


Si estás en un momento de reinicio, aquí te dejo tres recordatorios que me han servido:

  1. El valor está en la acción diaria, no en la perfección.
  2. La comparación puede inspirar o destruir: elige usarla para aprender, no para castigarte.
  3. No necesitas verlo todo claro para dar el siguiente paso.

Volver a empezar no es retroceder: es probar otra vez, con lo que ahora sabes y eres.

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