Tag: Motivación

  • Responsabilidad es recuperación

    Desde hace dos años, cuando inicié mi recuperación de la fuerte depresión en la que me encontraba, esperaba que algo sucediera para sentirme mejor. Yo culpaba a mucha gente y a situaciones externas por mi situación. Y sí, los cambios y problemas que sucedieron en los meses previos habían sido parte de la causa de mi depresión. Pero era yo, sólo yo quien podía salir adelante. Era yo quien podía aprender a perdonar y a adaptarme a mi nueva vida. Adaptarme a vivir en el extranjero y a tener un nuevo trabajo. Perdonar y aprender de los problemas que tuve en el pasado. Pedir ayuda a mi psiquiatra y terapeuta, incluso pedir apoyo de mi esposa y familia.

    Hice lo mejor que pude en cada momento, pero también necesité seguir mejorando cada día. Esforzándome más, aprendiendo más. Y aquí estoy, con la mente más clara, las emociones más tranquilas. Sigo buscando poco a poco, ser más responsable de mi vida, de mi recuperación y de disfrutar mi vida al máximo.

    El paso que ahora quiero hacer es encontrar las causas de mi procrastinación y de mi miedo al trabajo. Quiero lograr mis metas, poder sentirme orgulloso y poder aportar mi parte en mi matrimonio.

    1. Estás haciendo lo mejor que puedes.

    Asumir la recuperación es asumir con aceptación el momento en que estamos. Asumir la recuperación es asumir que hemos hecho y estamos haciendo lo mejor que podemos, a pesar de todo lo que ha pasado en nuestro tiempo de uso.

    2. Quieres mejorar.

    A pesar de que estamos haciendo lo mejor que podemos en este momento, y a pesar de que hicimos lo mejor que pudimos en el pasado, queremos mejorar. Creemos que es tiempo de hacer un cambio para mejor.

    3. Necesitas hacer las cosas mejor, esforzarte y motivarte para cambiar.

    El deseo de mejorar no es suficiente para lograr un cambio duradero, es necesario esforzarnos más y movitarnos a cambiar. Recuerda que si hoy haces, aunque sea, el 0.1% más que ayer, se verán cambios en el largo plazo.

    4. No has causado todos tus problemas, pero sí tienes la responsabilidad de resolverlos.

    Iniciar nuestra recuperación con un sentimiento de victimización no nos llevará a nada. Es necesario darnos cuenta de que existen muchas situaciones que en este momento nos afectan y los únicos que podemos solucionarlas somos nosotros. No importa si fuimos nosotros los que las generamos o causamos.

    5. Aplica la recuperación a todos las áreas de tu vida.

    Cada herramienta que aprendas en recuperación, cada nueva habilidad, aplícala en todas las áreas de tu vida. La abstinencia no sólo es hacia la sustancia o conducta sino también, hacia todas aquellas cosas que nos llevan hacia el uso. Las amistades, los lugares, los momentos. Lo mismo sucede con las habilidades de gestión de pensamientos y emociones. También las habilidades sociales que inicialmente aprendes con tu círculo cercano, aplícalas en tu trabajo y con otras amistades. Amplía tu recuperación a todas las áreas de tu vida.

    6. Todas tus conductas, pensamientos y emociones tienen una causa. No \”suceden\”

    Encontrar la causa de nuestros comportamientos es una manera de recuperarnos de una manera a largo plazo. Al igual que un médico busca la razón o causa de una enfermedad, o un mecánico busca la causa del problema de una máquina, nosotros podemos encontrar las causas que generan nuestros pensamientos, emociones y acciones. Ésa será la manera más efectiva para recuperarnos.

    7. Encontrar, reconocer y cambiar las causas de tu comportamiento es más efectivo que juzgar y culpar

    Como dijimos antes, no todo lo que te sucede fue causado por ti. Nuestra situación económica depende de muchos factores, al igual que nuestra salud que puede ser afectada por nuestra genética. Pero culpar y juzgar a otros o a causas externas no nos llevará a nada. Tomar las riendas de nuestra recuperación requiere que profundicemos en las cosas que nos pasan y en cómo solucionar o resolver los problemas desde la raíz.

  • Cambio de prioridades

    \"\"
    Photo by Brett Sayles on Pexels.com

    Como herramientas del Punto 1 de SMART Recovery utilizamos la escala de valores como también el plan de cambio. Generalmente, entre los valores que discutimos en las reuniones que he facilitado, están la salud, la familia, la recuperación, la asistencia a los grupos, la profesión. Es un ejercicio que uso bastante cuando entran personas nuevas, o cuando quiero reforzar las razones por las que estamos en recuperación. Ayuda mucho a unir al grupo, porque los valores y las historias que compartimos, generalmente son similares. Suelen ser sesiones muy emocionales.

    Por otro lado, la herramienta de plan de cambio, nos ayuda a enfocarnos más en lo práctico. Ahí las metas y objetivos son más individuales. Y es un reto poder centrar la conversación en el grupo, más bien se centra en dos o tres participantes. Me gusta mucho utilizar esta herramienta cuando alguien expresa cierto desánimo o desilusión sobre qué sigue. Ya llevo x meses de abstinencia, me siento mejor, PERO todavía hay muchas cosas que me afligen y no sé por dónde empezar.

    Cuando unimos estas dos herramienta surge una plática muy rica. El cambio de prioridades de vida. Recuerdo a Carlos (no es su nombre verdadero), que hizo, en el primer año, cambios sustanciales en su vida profesional porque trabajaba en un restorán y tanto el ambiente del trabajo como el acceso al alcohol eran desencadenantes de recaída.

    Antes de hacer este cambio, siempre expresaba los cambios en su vida matrimonial, la energía que dedicaba a mejorar su relación, tanto con su esposa como su hija. También su acercamiento a otros programas espirituales y a su comunidad religiosa. Claramente sus valores habían cambiado, su familia y espiritualidad estaban por encima del dinero y de su profesión. Entonces, aunque no lo habló en las sesiones, un día comentó que renunció a su trabajo y que fueron meses de mucha dificultad. No sólo económicamente sino también de no saber qué más hacer.

    Se le escuchaba ansioso, en algunas ocasiones nos contaba de tener ganas de consumir, estaba, podemos decir en riesgo. Pero lo hablaba, lo comentaba y más importante, sabía cómo salir de esas situaciones. Otra cosa que era muy importante es que en ese momento ya tenía una relación muy fuerte con su esposa e hijas, como también en su relación con su creencia espiritual.

    Vemos aquí cómo podemos usar tanto los valores como el plan de cambio para estructurar el cambio de prioridades de vida. Él empezó cambiando sus valores, pero no sus planes. Después, cambió sus planes y mantuvo sus valores. Los valores fueron una fuente de poder o un sustento para el cambio, una dirección. Como facilitador, si escucho a Carlos apesadumbrado o nervioso en una reunión, lo que hago es recordar su historia y la forma en que construyó sus cambios. Empiezo recordando sus valores y cómo a partir de ellos cambió sus planes. Esto ayuda mucho a los participantes a entender cómo las herramientas se unen.

    Ahora, vemos también en este ejemplo, que en su historia (y me siento cercano a su experiencia) tomó una decisión muy importante, el cambio de trabajo, que podía afectar a su familia, y a su abstinencia. No fue una decisión planeada, estructurada, simplemente dijo, tengo que salirme de mi trabajo. Esto, sin duda crea una tensión emocional fuerte, y un riesgo de recaída. Como facilitador yo tenía también me sentía con la oportunidad de comentar el por qué de su tensión, que la manera de hacer un cambio de vida brusco sin planeación (justo en lo que yo me siento cercano), puede crear un espacio de riesgo.

    Pero al mismo tiempo, con ese comentario, le refuerzo su valentía, su fortaleza y su capacidad intuitiva para tomar decisiones. No pensar tanto las cosas y confiar.

    Este mensaje me sirve por dos razones, para aquellos como él o como yo, que tomamos decisiones más viscerales, saber que podemos hacerlo, y que, en vez de sentirnos agobiados, podemos sentirnos confiados por nuestras capacidades. Y por otro lado, para quienes no quieren hacer este tipo de cambios bruscos, ayudarles a entender cómo unir las herramientas de valores y de plan de cambio.

    Para terminar. Utilizando estas dos herramientas juntas tenemos la oportunidad de hablar de cambio de prioridades, desde los valores pero hacia un plan más concreto. Puede ser a priori, alguien que lo use para planear o a posteriori, para ayudarle a alguien a entender cómo tomó sus decisiones en el pasado. En ambos casos, lo que estamos haciendo es reestructurando y fortaleciendo la experiencia del cambio.

    ¿Quieres utilizar las herramientas de jerarquía de valores y plan de cambio?

    Entra a: www.smartrecovery.org.es