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    Ejercicio de mindfulness de mi querida Marsha M. Linehan.

    Siéntate cómodo en una burbuja de cristal. Cuidadosamente, pon tus pies sobre el frágil fondo, imagínate de pie, sintiendo la fría pared de cristal. El frío comienza a subir por tus pantorrillas, tus rodillas. Es un frío fresco, no doloroso, como un regaderazo frío en la selva, refréscate. Con cuidado, no rompas esa burbuja de cristal. Ahora siéntate dentro de la burbuja, siente el frío en tus muslos, en tu espalda baja. Ve colocando tu espalda, vértebra por vértebra sobre la pared de la burbuja. Es muy cómoda, como si hubiera estado hecha para ti, incluso se llega a adaptar un poco a tu cuerpo. Refresca y tranquiliza tu espalda, tranquiliza tu respiración. Siente poco a poco cómo todo tu cuerpo se envuelve en esta frescura, donde el silencio es una vibración de confianza, tranquilidad, paz. Por útlimo deja caer tus brazos, tu cuello y tu cabeza. La burbuja de cristal se ha vuelto como un capullo que te abraza. Abre tu sexto sentido e imagínate frente a ti, dos puertas que abren tu burbuja hacia el exterior.

    A la izquierda, la puerta se abre y ves entrar un pensamiento, como si fuera una nube que vuela por el cielo. Y lentamente sale por la otra puerta. Ahora viene otro pensamiento, entra, se deja llevar por el viento y sale de nuevo.

    Te daré un minuto para aclimatarte y empezar observar cómo todos tus pensamientos entran y sin darles mucha importancia, los dejas salir. Uno tras otro. Mientras tanto tu respiras ese aire fresco y delicado de tu burbuja. Tu cuerpo está totalmente relajado y refrescado.

    Tus pensamientos siguen entrando y saliendo. Entrando y saliendo.

    Ahora haremos un ejercicio más. Observa todo al mismo tiempo, tus pensamientos, tus emociones, tu cuerpo. Y ponle etiquetas a lo que sucede a tu alrededor. Si un pensamiento entra, di: \”Ése es un pensamiento\”. Si una emocíón entra, di: \”Ésa es una emoción\”. Si una sensación corporal, física, di: \”Ésa es una sensación\”.

    Déjate llevar, observa, identifica, cada cosa que sucede dentro de tu burbuja. Pensamiento, emoción, sensación, observa e identifica.

    Así continúa durante unos segundos más. Eres consciente de lo que sucede a tu alrededor. Pensamientos de pendientes, de dudas, de quehaceres, de éxitos, de logros, de memorias. Emociones de felicidad, de tranquilidad, de enojo, de frustración, de miedo. Sensación de frío, de calor, de picazón, de dolor. Eres consciente de todo y le pones nombre a todo.

    Con tu mano izquierda cierra la puerta izquierda, con la mano derecha cierra la puerta derecha. Levántate, poco a poco. La burbuja desaparece, vuelves a pisar el suelo. Ahora ya, con más consciencia, con más atención. Fresco y tranquilo, abre tus ojos a tu tiempo.

  • ¿Y tú, oras o meditas?

    \”Orar es dialogar con Dios, meditar es escuchar a Dios\”

    Anónimo

    En una reunión de doce pasos uno de los compañeros recién llegados preguntó de qué servía la oración cuando él no creía en Dios.

    Éramos 12 o 15 personas en ese grupo y cada uno fue comentando su experiencia. Algunos hablaban de que sus padrinos les habían enseñado a orar, tanto al despertarse como antes de dormir, sin importar qué creían. Otros hablamos de contactar con Dios a través de caminatas en el bosque y otras actividades. La mayoría hablaba de la importancia de su comunidad religiosa y de cómo ésta se había vuelto más importante a partir de haber iniciado la recuperación.

    Hoy en el grupo de SMART Recovery platicamos también al respecto. Les pregunté cómo definían la oración y la meditación. Es un grupo pequeño que forma parte de una comunidad religiosa. Uno de los participantes comentó que orar es una manera de hablar o dialogar con Dios, mientras que meditar era una manera de \”controlar\” o un ejercicio de \”observar\” nuestra mente.

    Otra compañera comentó una frase que me pareció muy precisa \”Rezar es hablar con Dios. Meditar es escuchar a Dios\”.

    En SMART Recovery, con su enfoque racional la oración y la meditación como tal, no forman parte del programa. Pero si pienso en la ciencia o la racionalidad como mi Poder Superior, el análisis de mis creencias irracionales y la creación de nuevas creencias, así como los ejercicios de autoaceptación, tienen en mí un efecto liberador, tranquilizador. Tal vez similar a lo que siento cuando rezo o medito. Es como hacer yoga o estiramientos mentales.

    ¿Y tú? ¿Cómo vives tu espiritualidad en tu recuperación? ¿Qué tan importante es? ¿Practicas la meditación o alguna otra actividad que te ponga en contacto con la Naturaleza, con el Universo o con la Comunidad Humana?