Camina acompañado de tus emociones.

\"\"

Chris lleva 30 días limpio después de siete años consumiendo sin pausa. Treinta días que son, al mismo tiempo, una eternidad y un parpadeo. Y en ese corto tiempo, la vida no ha tenido compasión: divorcio, mudanza, búsqueda de trabajo. Cualquier persona se quebraría.

Pero en medio de todo eso, Chris sonríe. Se maravilla de cómo su familia lo mira con orgullo. Se levanta cada mañana con la mente clara. Y sin embargo… las emociones difíciles llegan: frustración, miedo, desánimo.

En la sesión hablamos de algo distinto a pelear con ellas: caminar de la mano con esas emociones, aceptarlas sin dejar que dicten el rumbo. Y en ese instante, Chris recordó algo de su juventud: la lucha grecorromana.

“Cuando alguien me tiraba al suelo, sí me dolía. Sí me desanimaba. Pero dentro de mí había otra voz que me decía: ahora sabes más, ahora puedes levantarte con más fuerza.”

Ese recuerdo se volvió un Eureka: la recuperación es exactamente eso. No se trata de evitar caídas, sino de entrenar la confianza en que puedes volver a ponerte de pie. Hoy, Chris no es el joven en el tatami… pero la vida lo reta igual. Y su fuerza es la misma: levantarse, una y otra vez.


La lección para cualquiera en recuperación

Los primeros 30 días de sobriedad son un triunfo inmenso. Pero también suelen estar acompañados de cambios intensos: ajustes familiares, mudanzas, búsqueda de trabajo. Todo esto puede sentirse como demasiado para quien apenas empieza a reconstruirse.

Aquí es donde herramientas como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) pueden marcar la diferencia:

  • Aceptar que las emociones difíciles forman parte del camino.
  • Caminar con ellas en lugar de tratar de eliminarlas.
  • Elegir los valores como brújula que guía cada decisión: familia, claridad, crecimiento.

Y, como en la lucha, no se entrena solo. Los grupos de apoyo, las reuniones y la terapia son el equipo que sostiene cuando las fuerzas flaquean.


Reflexión final

¿Qué experiencias de tu pasado —una disciplina, un deporte, un momento difícil superado— pueden convertirse en una metáfora viva de tu resiliencia y ayudarte hoy a mantenerte en pie en tu proceso de cambio?

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *