Gracias caos.

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Hoy quiero contarte algo que me pasó.
Un día común, caótico, como muchos otros.

Me levanto y lo primero que veo:
👉 Juguetes de mi hijo en el suelo.
👉 Platos sucios en el fregadero.
👉 Ropa sin lavar amontonada.

Era lunes. Y después de un fin de semana largo, el caos estaba en su punto más alto.
Antes, esta escena me habría hecho enojar conmigo mismo.
Pensamientos de siempre: “soy un desastre”, “nunca estoy al día”, “no puedo con nada”.

Pero hoy hice algo diferente.


El giro inesperado 🌱

Sin pensarlo, agradecí.
Agradecí que mi hijo jugara libre, que tuviera juguetes.
Agradecí los platos sucios, porque significaban que ayer hubo comida en la mesa.
Agradecí la ropa sucia, porque quiere decir que tengo ropa… ¡y mucha!

Ese pequeño cambio me dio calma.
Me sentí tranquilo, enfocado.
Y lo mejor fue cómo me comuniqué con mi esposa: la escuché más, agradecí tenerla cerca, disfruté estar juntos.


El ABCDE del agradecimiento 📝

Me di cuenta de que estaba aplicando, sin querer, un ABCDE (modelo de TREC):

Situación (A)Creencia irracional (B)Consecuencia (C)Debate / Gratitud (D)Nueva creencia efectiva (E)
Juguetes tirados“Soy un mal padre por no ordenar”Frustración, enojo“Mi hijo juega, tiene libertad y salud”“Soy un padre presente y agradecido”
Platos sucios“Soy flojo, no puedo con la casa”Culpa, desánimo“Hubo comida suficiente para mi familia”“Tengo provisiones y compartimos juntos”
Ropa sucia“Nunca estoy al día, soy un desastre”Ansiedad, vergüenza“Tengo ropa en abundancia”“Estoy bendecido con más de lo necesario”

El caos no desapareció.
Pero mi forma de mirarlo sí.
El agradecimiento se volvió una nueva creencia efectiva.


Gratitud: una herramienta de recuperación 💡

En los primeros meses de recuperación, es fácil pensar que todo está perdido.
El tiempo desperdiciado.
Las oportunidades quemadas.
El daño hecho.

Y sí… mucho de eso es verdad.
Pero también es verdad que estás vivo.
Y que puedes mirar con gratitud incluso lo que duele.


Herramientas de SMART Recovery para practicarlo

En SMART, usamos varias prácticas que pueden ayudarte:

  1. Ejercicio de ABC: como el de arriba. Identifica la situación, el pensamiento irracional y cámbialo por una creencia más útil.
  2. Diario de gratitud: escribe tres cosas por las que agradeces cada noche.
  3. Role play con gratitud: en reuniones o con un compañero, practica cambiar frases de queja por frases de agradecimiento.
  4. Plan de acción: cuando notes un pensamiento negativo, pregúntate: “¿qué hay aquí que pueda agradecer?”

El agradecimiento no es magia.
No borra el caos ni el dolor.
Pero sí abre un espacio nuevo para vivir con más calma y conexión.


👉 Y tú, ¿qué parte de tu caos cotidiano podrías mirar hoy con gratitud?

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